jueves, 3 de noviembre de 2011

Aburrirse

Aburrirme es algo que me suele pasar bastante seguido. Aburrirme tiene consecuencias catastróficas. ¿Por qué será que las peores decisiones y las cosas más boludas las decimos cuando estamos aburridos?

Tener tendencia al aburrimiento es lo peor cuando no va acompañado de una inteligencia emocional plena, una estabilidad mental mínima o un poco de sentido común. Mis momentos más patéticos definitivamente pasaron en un escenario de embole total. No siempre supe que lo que me pasaba era que estaba aburrida. Después de pagar miles de pesos en terapia descubrí que más que nada me aburría.
La verdad que nunca había relacionado deprimirme con simplemente no tener nada para hacer. Lo peor es cuando además de estar aburrida, estás cansada. Ahí sí que no tenés salida porque ni siquiera tenés ganas de hacer algo al respecto. Mucha gente siempre dice que comen por aburrimiento pero no se acuerdan de que lo hacen hasta 5 kgs más tarde. No sé si el conflicto es divertido pero al menos es diferente. A mí me pasa que cuando me aburro a veces enfoco mi atención en ciertas personas que no la ameritan y no me doy cuenta hasta que me arrepiento o ya me empiezo a aburrir de nuevo.

Así que te aviso, mein freund, no te vanaglories ni te creas la reina del universo: vos y yo sabemos que no te merecés nada. Simplemente estoy aburrida.

Pd: ahora mi hobby momentáneo es tener un blog, así que te podes ir despacito despacito a la concha de tu hermana.

martes, 1 de noviembre de 2011

2. Disforia de género

Ya todos conocemos a ale ale ale alejandro


Aclaración: Se que esto no es una enfermedad, pero fue extraño así que procedo a relatarlo.


A M la conocí por ahí, una chica hermosa. PRECIOSA, hasta que abría la boca. Cuando hablaba había algo raro, algo que no cerraba. Digamos que hablaba como un camionero. No tanto lo que decía pero como lo decía, bueno también lo que decía. Esto es sólo un detalle, pero fue lo primero de una larga lista de cosas que me hicieron darme cuenta que ella era diferente, que no era lesbiana, ni siquiera un chonguito. Que era otra cosa. Salimos una vez, y puedo decir que fue la peor salida de mi vida. Tal vez ella no lo sepa, pero se llevó el premio al peor garche EVER para mi fue una situación muy extraña.

Repito, yo entiendo que la disforia de género no es una enfermedad pero lo que sí creo que daña, y mucho, es no reconocerlo. Esconderlo y luchar por que no salga. Salir va a salir, y si se reprime sale de la peor manera posible. Seguramente como consecuencia de negar su naturaleza y las cosas de mierda que le pasaron en su vida M resulto ser rara…en el mal sentido de la palabra “rara”. Yo no sé si era desconsiderada o simplemente boluda. Tal vez era por la edad o por el miedo, tal vez simplemente no podía consigo misma así que mucho menos iba a poder con los demás. Ahora que lo veo a la distancia la verdad M me da pena…mucha pena. No tengo una gota de resentimiento contra ella. Me gustaría haber podido ayudarla a sacar su identidad interior pero no se dio, no puedo ser la madre teresa de las personas confundidas.

Iba a escribir un montón de lo mal que la pasé con ella, iba a describir cuales fueron las cosas que me hicieron darme cuenta cual era su situación. Tengo detalles y MUCHOS. Muy jugosos y extravagantes pero ahora que me pongo a pensar, me genera compasión. Sinceramente deseo que algún día encuentre su camino, sea feliz y que san Perón le traiga una pija de regalo para navidad.


Nivel de satisfacción sexual con estos individuos: 4 confusión total. Es estar ahí y pensar WHAT THE FUCK? Pero bueno, también causa curiosidad.